BCR, BAC, Davivienda / DAVIbank — cómo funcionan los créditos de construcción en Costa Rica, el LTV y las tasas de interés típicas, qué necesita un extranjero para calificar y cómo los desarrolladores estructuran capital propio, preventas y financiamiento por etapas en los proyectos de Guanacaste.
El sistema bancario costarricense ofrece financiamiento de construcción e hipotecario tanto a través de bancos estatales como privados. Los dos bancos estatales — Banco Nacional de Costa Rica (BNCR) y Banco de Costa Rica (BCR) — por lo general ofrecen las tasas más competitivas en créditos denominados en colones y cuentan con la garantía explícita del Estado sobre sus depósitos. Su proceso de aprobación es más lento (aproximadamente de cuatro a ocho meses desde la solicitud hasta el desembolso) y sus requisitos de documentación más extensos que los de la banca privada. Atienden a residentes y a no residentes que califiquen.
Entre los bancos privados más activos en financiamiento inmobiliario y de construcción están BAC Credomatic (el banco privado más grande de Costa Rica, tasas competitivas en dólares y trámite más ágil), y los bancos del Grupo Davivienda (de capital colombiano, activos con deudores extranjeros en productos en dólares y en colones, y en crédito residencial y de desarrollo). Tenga presente que Scotiabank ya no opera banco propio en el país: Scotiabank de Costa Rica pasó a Davivienda al cerrarse el 1.º de diciembre de 2025 la transacción de Colombia, Costa Rica y Panamá, y hoy opera bajo la marca de transición DAVIbank (Costa Rica) — de modo que lo que eran dos prestamistas privados distintos hoy es un solo grupo. Otros prestamistas privados que atienden este segmento son Promerica, Lafisey BCT; y las mutuales de vivienda Grupo Mutual y Mutual Cartago (Mucap) se especializan en crédito hipotecario residencial. Los bancos privados en general tramitan más rápido (de dos a cuatro meses) que los estatales, con tasas algo más altas y requisitos más estrictos para deudores no residentes.
Contexto de tasas de interés (indicativo y sujeto a cambio): los créditos de construcción en colones andan aproximadamente entre 8–11% anual, y los denominados en dólares entre 7–10%. Los créditos en colones suelen ser variables — atados a la Tasa Básica Pasiva del Banco Central — de modo que la tasa se mueve durante el periodo de construcción, y las tasas de la banca privada por lo general se ubican algo por encima de las estatales para una estructura equivalente. Las tasas en dólares siguen la política de la Reserva Federal de Estados Unidos y la referencia SOFR que usan los bancos internacionales que operan aquí. Confirme la tasa vigente, y si es fija o ajustable, con el banco específico antes de modelar sus costos de financiamiento.
Un crédito de construcción en Costa Rica normalmente se estructura como una línea de crédito garantizada con la propiedad, con desembolsos ligados al avance de obra verificado y no como una suma única. La razón préstamo-valor (LTV) en los créditos de construcción suele ser de 60–75% del valor de avalúo de la obra terminada (o del valor de avalúo del terreno más el costo de construcción, el que resulte menor). Una propiedad con un terreno avaluado en $400.000 y un presupuesto de construcción de $1.200.000 — un valor total de avalúo de obra terminada de aproximadamente $1.800.000 — normalmente calificaría para un LTV de 65–70%, es decir, alrededor de $1.170.000–$1.260.000 de crédito. El propietario debe aportar el 30–35% restante como capital propio.
Los desembolsos de un crédito de construcción se hacen por etapas, según hitos de obra verificados — normalmente entre 5 y 8 desembolsos durante el periodo de construcción. Antes de cada desembolso, el inspector técnico del banco visita la obra para verificar que se ejecutó trabajo equivalente al monto del desembolso. Esto significa que su constructor no puede cobrar por obra que aún no ha ejecutado — una protección para el banco que también lo protege a usted de constructores que cargan los pagos al inicio. Las anotaciones en la bitácora del CFIA que lleva el profesional responsable sirven como documentación de respaldo para aprobar el desembolso.
Durante el periodo de construcción, la mayoría de los deudores giran el crédito conforme lo necesitan y pagan intereses solo sobre el saldo desembolsado — lo que reduce el costo financiero frente a girar el crédito completo desde el primer día. Con frecuencia se incorpora a la estructura del crédito una reserva de intereses — una porción del crédito comprometida para pagar los intereses del periodo de construcción — de modo que esos intereses no exijan efectivo del bolsillo del deudor. Al terminar el proyecto y ocuparlo, el crédito de construcción se convierte en una hipoteca permanente, con amortización de principal e intereses a lo largo del plazo acordado (normalmente de 15 a 25 años en las hipotecas residenciales de Costa Rica).
Los extranjeros pueden obtener financiamiento hipotecario en Costa Rica, pero los requisitos varían de manera significativa según el banco y la condición migratoria. Los residentes legales (pensionado, rentista, inversionista o residencia permanente) tienen acceso a toda la gama de productos de financiamiento local, esencialmente en las mismas condiciones que un costarricense. Los no residentes acceden al financiamiento principalmente a través de la banca privada (BAC Credomatic y el grupo Davivienda / DAVIbank son los más activos en este segmento), con requisitos adicionales de documentación y, por lo general, tasas algo más altas o un LTV más bajo que el de un residente.
La SUGEF (el supervisor bancario de Costa Rica) exige a los bancos verificar el origen de todos los fondos e ingresos utilizados para calificar el crédito — el cumplimiento en materia de legitimación de capitales es riguroso y rige por igual para deudores nacionales y extranjeros. Documentación que normalmente se le pide a un deudor extranjero: pasaporte y comprobante de su condición migratoria; declaraciones de impuestos de los últimos 3 años en su país de residencia; estados de cuenta bancarios de los últimos 3 meses que demuestren el origen del ingreso y el ahorro; comprobante de ingresos (carta patronal, documentación de propiedad de la empresa o estados de cuenta de inversiones); y un reporte crediticio del país de residencia. Tenga presente que quien solicita y valora ese reporte de un buró extranjero es el banco, no la SUGEF: el Centro de Información Crediticia de la SUGEF solo contiene el historial del sistema financiero costarricense, de modo que un deudor extranjero que llega por primera vez sencillamente no tiene historial local que el banco pueda consultar.
Estructuras de financiamiento alternativas que utilizan los compradores extranjeros que no pueden acceder al crédito bancario costarricense o prefieren no usarlo: Línea de crédito con garantía hipotecaria (HELOC) de un banco estadounidense o canadiense — usar el capital acumulado en una propiedad en Estados Unidos o Canadá para financiar la compra en Costa Rica; Créditos de portafolio de bancos internacionales — algunas divisiones de banca privada internacional ofrecen productos hipotecarios garantizados con una propiedad en Costa Rica para clientes de alto patrimonio con relación bancaria previa; Financiamiento del desarrollador — en desarrollos por etapas, el desarrollador a veces ofrece financiamiento propio por una parte del precio de compra, normalmente entre 6–9% en dólares a 3–5 años; y Compras de contado, solo con capital propio — siguen siendo comunes en las propiedades de lujo de Guanacaste, donde los compradores estadounidenses y canadienses evitan por completo la complejidad del financiamiento local.
En los proyectos de desarrollo (construir varias unidades para venta, o un activo hotelero), la estructura de financiamiento es más compleja que un solo crédito residencial de construcción. Los bancos normalmente exigen que el desarrollador demuestre: un aporte mínimo de capital propio de 30–40% (en efectivo o en valor de terreno); compromisos de preventa por una parte de las unidades (normalmente de 30–50% prevendido antes de que el banco desembolse el financiamiento de construcción); trayectoria del desarrollador (para quienes desarrollan por primera vez en Costa Rica, este es el obstáculo más importante — el banco quiere evidencia de experiencia previa en desarrollo o un fiador sólido); y un presupuesto de proyecto completo, con base en cómputo de cantidades y planos constructivos listos para el CFIA.
Las preventas reducen el riesgo del banco porque demuestran demanda de mercado antes de iniciar la construcción. En el mercado residencial de lujo de Guanacaste, las preventas con un descuento de 10–20% respecto del valor esperado de la obra terminada son lo normal — el comprador recibe un descuento a cambio de comprometer capital antes de que el producto esté terminado. Los contratos de preventa en Costa Rica deben redactarse con cuidado para proteger tanto al comprador como al desarrollador — incluya fechas de terminación con cláusulas de penalidad, depósitos en custodia (escrow) con un agente inscrito ante la SUGEF conforme a los artículos 15 y 15 bis de la Ley 7786 en lugar de pagos directos al desarrollador (entienda qué es esa inscripción: la SUGEF supervisa a estos agentes únicamente en materia de prevención de legitimación de capitales — no es una licencia para operar y la SUGEF no responde por la solvencia del agente), especificación clara de qué incluye el precio de compra, y los derechos del comprador si el proyecto no cumple los hitos de terminación.
El crédito privado es una parte importante del ecosistema de financiamiento inmobiliario de Costa Rica para proyectos de desarrollo. Los prestamistas privados (personas físicas o fondos de inversión) ofrecen aprobación más rápida y condiciones más flexibles que los bancos, a un costo mayor: normalmente entre 9–14% anual en dólares, con comisiones de formalización de 1–2% y plazos de 12 a 36 meses. Ese costo se justifica en financiamiento puente (para cubrir la brecha entre el inicio de obra y el desembolso bancario) o para desarrolladores que necesitan velocidad más que costo. El crédito privado en Costa Rica no está regulado por la SUGEF de la misma forma que el crédito bancario — todas las condiciones deben negociarse y documentarse con cuidado, y la debida diligencia sobre la contraparte es indispensable.
PDC prepara planos constructivos y estimaciones de costo basadas en cómputo de cantidades con el estándar que exigen las solicitudes de crédito de construcción en Costa Rica — eliminando los vacíos de documentación que atrasan la aprobación del crédito y el arranque de la obra.
Le enviaremos por correo una versión en PDF de esta guía, con formato listo para leer. Nunca enviamos spam.
Su correo se utiliza únicamente para enviarle la guía. Puede darse de baja cuando lo desee.